No sólo me ha relajado y se me ha quitado por ahora el dolor, sino que además he cenado divinamente, un bacalao delicioso acompañado de una (ó dos) copitas de sidra.
INGREDIENTES
- 500 ó 600 gramos de Bacalao
- ½ litro de leche
- 1 limón
- 2 cucharadas de harina
- 1 cucharada de mantequilla
- perejil picado
- ½ pastillita de avecrem o similar
Se pone el bacalao en remojo 24 horas (en mi caso ya estaba desalado).
Se limpia de escamas y espinas, lo rebozamos en harina y huevo, lo freímos y lo ponemos en una fuente de horno.
Ahora vamos a hacer una bechamel. Os cuento como la hago yo y me sale deliciosa.
Ponemos en un cazo la leche (menos media taza), la mantequilla y la pastillita de avecrem. Lo ponemos a fuego lento, y vamos removiendo para que se disuelva la mantequilla y la pastilla de caldo.
Mientras, en una jarrita echamos la leche que teníamos reservada, las 2 cucharadas de harina y batimos bien con el batidor de varillas. Cuando la mezcla que tenemos al fuego, esté a punto de hervir, le añadimos la leche con la harina y removemos sin parar hasta que espese al punto que queremos.
Una vez que tenemos la bechamel lista, apartamos del fuego y añadimos el zumo del limón sin dejar de mezclar y espolvoreamos con el perejíl picado.
Echamos la bechamel sobre el bacalao y lo metemos al horno a dorar unos minutos.
En la receta original, le ponen queso rallado y lo gratinan. Yo no lo hago porque no me gusta la mezcla del queso con el bacalao.
Buen provecho!!




