Estos días he estado ausente, porque este fin de semana, mi hija hizo su primera comunión y me ha dejado agotada. Por eso hoy se me ocurrió que después de tanta comilona y tanto cansancio, vendría bien una sopita y aquí estamos.
Ingredientes (6 personas)- 500 gramos de cebollas
- 1 barra de pan de 250 gramos
- 6 cucharadas de aceite de oliva
- 3 cucharadas rasas de harina
- 2 cucharadas de vino blanco
- queso gruyere rallado
- sal
Picar finamente las cebollas, preferiblemente en juliana, rehogarlas en el aceite a fuego lento hasta que se doren un poco, agregarles la harina, revolver y regarlas con el vino y 2 litros de agua, salar al gusto y dejar cocer despacio durante 10 minutos.
Cortar el pan en rebanadas finas y tostarlas en el horno.
Verter la sopa en cazuelitas individuales de barro u otro material refractario; distribuir encima de cada una las rebanadas de pan tostado, espolvorear de queso abundantemente y gratinar en el horno.
Servir muy caliente.